ART/On Arte y tonelería

Nuevo proyecto!! Una bota de Tevasa Tonelería directa al estudio. No, no está llena…jejeje ya me gustaría. 26 de marzo de 2024

La típica media bota jerezana –barrica de roble de 220 litros– sirve de lienzo a los artistas de ‘Art/on. Arte y tonelería’.

Esta singular galería comenzó a gestarse en julio de 2019 a iniciativa de una cuadrilla de amigos jerezanos que semanalmente coinciden para comer, «Los impresentables». En el grupo están Bernardo Palomo, crítico de arte del grupo Joly, y el tonelero Narciso Fernández (Tevasa), a quienes se les ocurrió la idea de maridar el arte contemporáneo y el antiguo oficio de la tonelería. A partir de ahí, propusieron a diferentes artistas intervenir sobre barricas jerezanas sin ninguna cortapisa.

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Poco a poco, ‘ART/ON, Arte y Tonelería’ se va configurando como una importante colección de arte que, entre otras circunstancias pretende llegar hasta los lugares donde las botas jerezanas, envinadas con nuestros caldos, son realidades comerciales. Botas que van a llevar, además de esa denominación de origen del vino de Jerez, la especial participación de unos artistas que conforman uno de los momentos creativos más importantes.

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Es proyecto que se crea para conjuntar dos viejos oficios, el de la tonelería y el de las artes plásticas. Un proyecto por el cual, artistas, pintores sobre todo, de reconocida solvencia y dentro de los amplios esquemas del arte contemporáneo, intervienen media bota jerezana con el especial lenguaje plástico de cada uno de ellos. La finalidad del proyecto es formar una colección que sea el punto de partida de un posible espacio museístico.

«Los artistas no cobran nada por esta intervención, pero a cambio yo les escribo un libro sobre la vida y obra de cada uno», comenta Bernardo Palomo, historiador y académico de Bellas Artes de Cádiz.

Hasta el momento, la colección se compone de obras de 20 artistas: José Manuel Reyes, María Luisa Rey, Juan Ángel González de la Calle, Jesús Rosa, Pepe Márquez, Manuel del Valle, Pepe Baena, Belén Mazuecos, Pedro Cuadra, Carmen Chofre, Guillermo Bermudo, Antonio S. Temblador, Pepe Molina, Isabel Ortuño, Agustín Israel, Jesús Jiménez, Garikoitz Cuevas, María Plata, Willie Márquez, Alejandro del Valle.

Presentación Alejandro Del Valle, Tevasa Jerez (Cádiz), diciembre 17, 2024

17/12/2024

En las instalaciones de Tevasa tuvo lugar la presentación de la bota intervenida que formará parte de la colección ‘ART/ON. Arte y Tonelería’

El acto de la presentación de la bota de Alejandro del Valle contó con la presencia del presidente de Tevasa Forestal Group, Narciso Fernández Iturrospe, al que acompañaron los ediles Francisco Delgado y Nela García.

El artista comentó los pormenores artísticos del nuevo trabajo y su compleja realización con las teselas conformantes con motivo central del espacio intervenido.

Alejandro del Valle, junto a su obra para la colección de ‘ART/ON. Arte y Tonelería’ en su estudio de Granada.

Su trabajo con una poderosísima instalación transforma la bota en un espectacular fanal, compuesto por ocho mil teselas de cristal. Espacio artístico que capta la mirada, genera infinitas imágenes y promocionará inquietantes reflejos. Un trabajo que entra dentro de los cánones de un arte que, en este caso, yuxtapone el concepto a la propia materia plástica.

La presentación terminó con la entrega del libro ‘Alejandro del Valle, una pasión con perspectivas’, del que es autor el crítico de arte Bernardo Palomo.

Destilado de gelatina vitriol elevada al cuadrado

Cuando llevé este objeto a mi estudio lo mantuve en una esquina durante ocho meses, esperando averiguar qué quería que hiciera con él. Lo alimenté y le di de beber. No ha pasado frío ni calor. Se ha cocido a fuego lento.

Durante esos ocho meses no lo toqué. Lo limpié de inmundicias. Lidié con muchas ideas que me provocaba su forma, sus curvas, sus duelas ensambladas, su cuerpo, de hierro, de anillos remachados, con testa, cuello y barrigal, fundido. Qué brillante objeto. Qué maravilla de creación. Qué magia la que ocurre en su interior. Al mes sucedió todo. 

Madera, nada más y menos que de un roble, untada de fuego y doblegada al soniquete de un chasquido de fragua, se me manifestaba como el mismo cuerpo de Dioniso, en potencia, desmembrado, como el hueso de una sepia, dentro de un útero nocturno con correspondencias lunares de selenita: oí una música dionisiaca.

Para envejecer su cuerpo bajé hasta la fragua de Vulcano y le pregunté al mismísimo Velázquez. Apolo me dio un cinturón brillante para que se lo llevara a Afrodita. Cuando la encontré, se lo entregué y se lo colocó bajo su pecho. Entonces todo su cuerpo giraba y brillaba, dejándome ver entre los reflejos a una bestia antediluviana, de más de cien cabezas, que pasó delante de mis ojos rozándome con las escamas de su cuerpo. Fui de nuevo a hablar con Apolo para que Vulcano me prestara su red invisible. Con ella atrapé a la bestia y de su interior emergió un recuerdo fuerte: calles empedradas, de parras altas, olían a vino.

Con este esquema de la imagen aún no tenía claro qué hacer, pero ya podía saber al menos en qué sentido se estaba moviendo la anfisbena. Me metí dentro de la bota a esperar y la puse al baño María.

De ello, ya no bota sino cosa, emergieron olores tan poderosos que desde Granada viajaba a mi tierra en cuestión de un segundo. Y mi estudio ya no estaba. Se iluminaba por el sol atravesando las hojas de las parras, el suelo se fue llenando de piedras maravillosas y el embriagador olor me atrapaba con su dulce canto: oí una música apolínea.

Aquel nuevo locus giraba dando vueltas hasta que se ancló a un eje, las ruedas de las duelas se encajaron, el hierro se hizo blando y todo comenzó a fundirse con olores muy antiguos. La cosa se había colocado en su centro, el fuego descendió y mi cuerpo, ahora cosa y ya bota, se tejió con una nueva piel. Todo yo me convertí en cosa, antigua, martilleada en una fragua, con la forma de un alambique lleno de gelatina vitriol. El continente estaba preparado para comenzar el proceso de destilación.

La temperatura subió. La presión estiró la piel del tramado cinturón y desaparecieron sus brillos, formándose una nueva red, transparente. Sobre ella deposité aquel caldo decantado. Por las noches se solidificó como gelatina vitriol elevada al cuadrado.

Vídeo del día de la Presentación

Prensa

Diario de Jerez, 18 de diciembre de 2024

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